Castrilli contó sus experiencias a árbitros, dirigentes y prensa deportiva

El ex árbitro argentino Javier Castrilli se encuentra en el país desde comienzo de semana. La empresa corporativa SEA, que desde hace cuatro años organiza el Bolivia Soccer Camp, hizo posible su presencia tanto en Santa Cruz y La Paz, donde contó su experiencia como árbitro en el fútbol argentino y la delicada tarea que cumplió como encargado de seguridad de los espectáculos deportivos cuando gobernó Argentina Néstor Kirchner (2003-2007). Dirigió en su país desde 1978, aunque a partir de 1991 lo hizo en primera división. Su último partido que arbitró fue 1998.

Fue conocido como el “Sheriff ” debido a su carácter fuerte y a su estricto cumplimiento del reglamento, tanto con equipos “chicos” como “grandes”.1 Esto lo diferenció de los demás árbitros contemporáneos.

La Liga del Fútbol Profesional Boliviano y la Federación Boliviana de Fútbol se unieron a SEA para que Castrilli tenga contacto con árbitros, dirigentes del fútbol, prensa deportiva y todos participen de las charlas que ofreció este profesional (abogado) el 8 y 9 de marzo, respectivamente, tanto en la capital cruceña como en la sede  de gobierno.

La iniciativa valió la pena, ya que Castrilli mostró una faceta muy diferente a la que se le conoció dentro del campo de juego cuando dirigía, por lo que se ganó el cariño de los oyentes, que no dudaron en despedirlo con estruendosos aplausos.

Lanzó frases muy importantes.

A LOS ÁRBITROS

“La Tv y las redes sociales no están demostrando el sentido hacia dónde está yendo el fútbol y el planeta”. “Hay que ser creativos dentro del conocimiento; esto nos hace mejores”. “Toda sanción (en el fútbol) lesiona intereses. Hay que tener grandeza para cambiar. Es preferible el bochorno a que te digan payaso”. “No hay que cobrar sin estar seguros. La lectura del lenguaje corporal es fundamental. No se puede sancionar a un inocente. Es mejor dar un paso atrás, si es necesario, pero no castigar a un jugador inocente”. “Hay que cuidar al jugador habilidoso”. “Convivir con la crítica es difícil. Hay que estar convencidos sobre cuál es el rol del árbitro”. “La empatía se construye con la credibilidad”.